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Cepal trazó una hoja de ruta para fijar marcos fiscales de los países de la región

Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el continente americano está enfrentando una disyuntiva económica compleja. La situación, que se ha agudizado por choques externos como el precio del petróleo y la guerra en Ucrania, dificultan el crecimiento económico y el trabajo de los bancos centrales respecto a un manejo adecuado de políticas macroeconómicas.

A partir de esta realidad, la comisión presentó la nueva edición del Panorama Fiscal de América Latina y el Caribe, la cual se propone el diseño de una política fiscal que fortalezca la recaudación y mejore la progresividad de la estructura tributaria. De esta manera, aseguró Mario Cimoli, secretario ejecutivo interino de la Cepal, “se espera que los países orienten de forma estratégica el gasto público para convertirlo en instrumento de desarrollo y se impulsen fuentes innovadoras de financiamiento ligadas al desarrollo sostenible”.

La inflación, afectada por el aumento constante en los precios del petróleo y los alimentos, también es uno de los problemas que las naciones de Latinoamérica están enfrentando actualmente. A esto se le suma el rompimiento en la cadena de suministros, lo que ha llevado a los bancos centrales de la región a tomar medidas de política monetaria más estrictas.

Entre las decisiones tomadas está un aumento prolongado en la tasa de interés de referencia. El martes, el Banco Central de Paraguay lo hizo en medio punto porcentual y quedó en 7,75%. Esto, afirmó la Cepal, “tiene implicaciones sobre la actividad económica, la volatilidad de los mercados financieros y los flujos de capital hacia las economías emergentes”. Como consecuencia, en el informe se estima que la región tenga un crecimiento promedio de 1,8% para 2022.

Las consideraciones de la comisión no dista mucho de las globales. Con una inflación en aumento y con pronósticos de crecimiento reservados, la región no se escapa de las previsiones de recesión que tienen en vilo a los mercados.

Entre tanto, las demandas de atención y recursos para atender campos como bienestar, inversión y sostenibilidad ambiental dificultan aún más la toma de decisiones. La inflación, que no solo está afectando a los hogares, también lo hará con el recaudo público ya que se tendrán que financiar subsidios y, como en el caso de Colombia, desgravar algunos productos pertenecientes a la canasta básica.

La tasa de interés y el estancamiento de la producción también provocará que sectores que no se han terminado de recuperar del todo de la pandemia demanden apoyos adicionales para su reactivación.

Cimoli también reconoció que existen otros riesgos importantes como los financieros, “los cuales se verían fuertemente afectados por posibles rebajas de las calificaciones de riesgo y la depreciación de las monedas locales”. Esto conllevaría a un aumento de la deuda externa y a una entrada de capitales extranjeros más limitada.

En el documento, que consta de más de 145 páginas y está dividido en tres capítulos, se examinan las tendencias fiscales que se observaron en la región durante 2021 y las reglas y los marcos fiscales que se aplicaron.

Entre las principales tendencias que se observaron en esta parte del planeta se destaca el aumento “fuerte” de los ingresos públicos, lo que concuerda con la reactivación económica que se presentó en los países y el retiro paulatino de los estímulos fiscales. Si bien el gasto público se mantuvo alto respecto a los registrados antes de la pandemia, la diferencia con los ingresos disminuyó, lo que subsanó los déficits fiscales.

La publicación también destacó mecanismos como las cláusulas de escape, las cuales fueron utilizadas por los países para flexibilizar las reglas fiscales y, de esa manera, expandir el gasto lo que fuera necesario para enfrentar la pandemia. Cimoli afirmó que es oportuno revisar estas reglas para que en caso de necesitarse, se pueda crear una “institucionalidad fiscal que contribuya no solo a la estabilidad macroeconómica”.

El informe de la Cepal concluyó resaltando la importancia de la explotación de recursos naturales no renovables en los marcos fiscales de la región. Este es uno de los pocos aspectos que se pueden calificar como positivos del documento. Con el alza de los precios internacionales, es importante que los países cuenten con marcos fiscales que les permitan recaudar una proporción justa de la renta económica proveniente de dichas actividades.

Los Marcos Fiscales se deben proyectar hacia una economía de cero emisiones

Si bien la deuda pública bruta de la región se redujo de forma moderada, su nivel sigue siendo superior a los observados en dos décadas antes de la pandemia.

En este sentido, y sin olvidar la reducción de la deuda, los países productores y los que no lo son, deben avanzar hacia la adopción de marcos fiscales progresivos en el contexto de la transición hacia una economía de cero emisiones. Según la Cepal, los desafíos “están llamando a establecer nuevos pactos sociales y fiscales que den viabilidad a una política fiscal procrecimiento”.

Publicado originalmente en Cepal trazó una hoja de ruta para fijar marcos fiscales de los países de la región

Aaron Whitson

Aaron tiene más de 6 años de experiencia en la industria de las noticias en línea. Empezó como redactora de contenidos para varias organizaciones de noticias de todo el mundo, hasta que consiguió el puesto de editora en Investor Opinion. Lisa es licenciada en Ciencias Políticas.

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